Una persona entregando un paquete a otra persona en la última milla

Cuando realizamos un pedido online, el paquete pasa por muchas fases: entre la preparación del envío y hasta que llega a nuestras manos, recorre varios lugares y procedimientos diferentes. Como empresa, siempre buscamos que este proceso sea lo más rápido, eficiente y económico posible, mientras que, como cliente, esperamos que el pedido llegue lo antes posible y que los gastos de envío sean muy bajos o gratuitos. Una de las partes imprescindibles que conforman todo este proceso es la última milla.

¿Qué es la última milla?


La última milla es la fase final del transporte de un paquete. Aunque suele atribuirse al momento previo a la entrega de la compra al cliente, también hace referencia a la mercancía que llega a un negocio. Es decir, está presente tanto en un B2C como en un B2B y es responsabilidad del departamento de logística.

Dependiendo de la empresa de transporte, puede haber una mayor o menor división de fases dentro del proceso. Es decir, la última milla puede comenzar en el mismo país o ciudad donde se tiene que realizar la entrega, o incluso en la zona de reparto (que puede estar dividida por distritos o barrios, por ejemplo).

Terminales usados en la última milla


Como comentábamos al principio, un negocio siempre busca que el proceso de transporte sea rápido y eficaz sin invertir demasiado dinero en ello. Para que la última milla funcione bien y eficientemente, podemos incorporar varios terminales. Estos ayudarán al usuario a terminar antes su labor y a reducir la tasa de error.

Por tanto, el terminal imprescindible en la última milla es una PDA. Este terminal móvil permite conocer toda la información relacionada con la entrega de la mercancía desde cualquier parte. El lector de código de barras incluido también facilita la labor del usuario, pues con solo escanear el código del paquete aparecen los datos en la pantalla y puede actualizarlos. Además, al funcionar con un sistema operativo (suele ser Android) que resulta familiar al usuario, la incorporación de una PDA al puesto de trabajo es rápida y sencilla.

En vez de una PDA, también está la opción de optar por una tablet. Sea cual sea el caso, el terminal móvil tiene que cumplir con unos estándares mínimos de robustez para soportar caídas y la exposición a ambientes adversos, como lluvia, frío o calor, ya que por lo general va a estar en exteriores. Por supuesto, la duración de la batería y las conexiones inalámbricas (5G, Wi-Fi, Bluetooth, etc.) son otras características a tener en cuenta para satisfacer nuestras necesidades.

Si todavía tienes dudas sobre los terminales más adecuados para la última milla, ponte en contacto con el equipo técnico de Logiscenter y ellos te ayudarán en todo lo que necesites.