Una persona cogiendo un paquete con etiqueta de envío por correo

Las compras por Internet siguen aumentando cada día. El e-commerce está en auge desde los últimos años y los negocios están apostando por él para no quedar desactualizados. La compraventa evoluciona a un ritmo vertiginoso y, para estar presente en el mercado, hay que estar al tanto de las nuevas tendencias. Este es uno de los principales motivos por los que los envíos por correo son cada vez más elegidos. Una duda que surge a la hora de lanzarte a enviar tus productos es encontrar las plantillas para etiquetas de envíos por correo.

Primero, hay que saber cómo hacer llegar los productos a los clientes. Existen muchas empresas de transporte de paquetes y, por lo general, cada una genera sus propias etiquetas de envíos por correo. Es decir, cuentan con un programa o apartado en su página web donde rellenar unos datos para crear la etiqueta y el código que diferencia cada paquete. Entonces, ¿realmente necesitas una plantilla para etiquetas de envíos por correo?

Datos necesarios


Cualquier etiqueta de envío por correo requiere unos datos básicos. Entre ellos, están la dirección postal a donde debe llegar el paquete (calle, número, código postal, municipio, país, etc.) y el destinatario (el nombre del cliente o de la compañía). En muchos casos también se podrá incluir un número de teléfono y/o un correo electrónico de contacto.

Por otro lado, la etiqueta también debe incluir la información del remitente, es decir, tus propios datos. Será la misma que la del destinatario: dirección postal y tu nombre o el de tu empresa. El transportista también puede demandar un teléfono o e-mail de contacto del remite. Estos datos se solicitan principalmente porque, en caso de que haya algún contratiempo y la entrega no pueda ser realizada, el envío debe volver a su origen para no quedarse perdido por el camino.

Otro dato importante a tener en cuenta es el peso del paquete. Puede oscilar desde unos gramos hasta varios kilos, y de esto dependerá en parte el precio del envío. Cuanto más pesado, mayor será el importe a pagar. El servicio de mensajería preguntará por el peso exacto o aproximado para adaptar el transporte a las necesidades del paquete.

Codificación de datos


La compañía de transporte escogida se encargará de crear la etiqueta del envío. Con toda la información ofrecida, la empresa contratada generará un código alfanumérico de identificación único que esté directamente relacionado con cada paquete. Esta serie recoge los datos necesarios para simplificar la entrega del paquete.

Además, un código unidimensional o bidimensional (dependiendo del transportista) es creado a partir de la serie alfanumérica. Al utilizar el lector adecuado, puede ser identificado con los datos que fueron facilitados con anterioridad. Este código se utiliza para el marcado, la identificación y el rastreo únicos de los paquetes, desde su entrada, pasando por el almacén y hasta las estaciones de recarga.

No obstante, aunque por lo general las empresas ofrecen sus propias etiquetas, también tienes la opción de crear una propia que incluya la información requerida. Los datos del destinatario son:

  • Envío a: el nombre del cliente o de la compañía al que va destinado el paquete.
  • Dirección: calle, número y más datos del lugar a donde debe llegar el envío.
  • Población: nombre del municipio de destino.
  • Código postal.
  • Provincia: nombre de la provincia de destino.

También debe aparecer la misma información sobre el remite. Otros datos sobre el paquete que podemos incluir son:

  • Nº bultos: cantidad de bultos que incluye el envío.
  • Peso kg: el peso en kilogramos del paquete.
  • Fecha: cuándo entregas el envío al transportista.
  • Ref.: número de referencia del paquete.

Aquí te dejamos un ejemplo que puedes utilizar para tus envíos, que solo tienes que rellenar con los mismos datos que se suelen incluir en una carta postal:

Etiqueta para envíos por correo sin datos

Si clicas en la imagen, podrás descargar la plantilla de etiqueta para envíos por correo para utilizarla. Una vez obtenida, puedes imprimirla y rellenarla a mano o añadir los datos antes en tu ordenador. La mejor opción es imprimirla como una etiqueta adhesiva para ponerla en el paquete. Para ello, necesitarás una impresora de etiquetas.

El tamaño estándar de las etiquetas de envío por correo es de 10 x 15 cm. Si es demasiado grande para tu paquete, otras medidas utilizadas son 15 x 7 cm y 10 x 10 cm.

Tipos de envíos y paquetes


El tipo de envío adecuado para tu producto dependerá de varios factores. Aquí veremos los más comunes:

Rapidez


Por lo general, diferenciamos entre envíos exprés y ordinarios. Lo normal es escoger el segundo y que el paquete llegue en un tiempo estándar. Si el envío debe llegar en un breve periodo, optaremos por el exprés. Este puede llegar en 10, 24, 48 horas, etc.

Destino


Un paquete puede tener un destino nacional o internacional. Esto es un detalle importante a la hora de enviar los productos, pues no todos los transportistas cuentan con ambas opciones o, simplemente, algunos están especializados en alguna de las dos.

Entrega


Otra opción que surge al mandar un paquete es dónde entregarlo. El destinatario podrá escoger entre su domicilio o lugar de trabajo, o un punto de entrega autorizado. El transportista ofrecerá un listado de localizaciones donde puede dejar el paquete para que sea recogido en cualquier momento.

Si todavía tienes dudas, ponte en contacto con el equipo técnico de Logiscenter y ellos te ayudarán en todo lo que necesites.