La industria sanitaria se ve afectada por las interferencias provocadas por teléfonos móviles y otros dispositivos electrónicos.

Las interferencias electromagnéticas se producen cuando la energía eléctrica de un dispositivo interfiere en el funcionamiento de otro dispositivo eléctrico. Las interferencias Electromagnética (EM) puede provenir de diferentes fuentes, incluyendo los teléfonos móviles, sistemas de vigilancia electrónica de artículos (EAS), los dispositivos de identificación por radiofrecuencia (RFID), la diatermia (electrocirugía) e imanes. Las interferencias EM pueden afectar a una gran variedad de dispositivos médicos, como marcapasos, desfibriladores, y equipos médicos electrónicos sensibles utilizados en cuidados intensivos y unidades especializadas para bebés.

La tecnología RFID se utiliza sobre todo en el sector retail, como los dispositivos antirrobo, pero se prevé que se utilizará cada vez más en la asistencia sanitaria. Algunas agencias gubernamentales han expresado su preocupación sobre la posibilidad de que los sistemas RFID interfieran con los dispositivos médicos electrónicos. Sin embargo los riesgos de las interferencias no son directos, ya que hay muchos factores que intervienen. Estos incluyen:

  • Tipo/potencia del lector
  • Tipo/potencia del tag
  • Distancia entre el lector y el dispositivo médico
  • Lugar donde se utilice el lector: en el almacén – riesgo bajo o inexistente / quirófano – riesgo elevado
Aunque los tags se colocan directamente sobre los dispositivos médicos, se trata de dispositivos de baja potencia y no es probable que causen interferencias. El mayor riesgo proviene de los lectores RFID que suelen tener una potencia mayor, hasta varios vatios, provocando el mismo riesgo que si fueran un teléfono móvil.Las emisiones RF (radiofrecuencia) EM de los teléfonos móviles pueden interferir con el funcionamiento normal de los equipos médicos electrónicos utilizados para el seguimiento del paciente, hacer diagnósticos y ejecutar las terapias. Por esto los visitadores médicos y los médicos deben seguir las reglas del hospital en lo que a teléfonos móviles se refiere. Por razones similares cuando se viaja en un avión los pasajeros deben apagar sus teléfonos móviles y otros dispositivos electrónicos para eliminar la posibilidad de interferencias con el equipo de navegación.