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Guía de compra: etiquetas para imprimir

Las etiquetas para imprimir son el principal consumible de muchas aplicaciones. En ellas se puede imprimir un diseño que contenga la información deseada con códigos de barras, datos, imágenes, etc. Por tanto, son indispensables para todo negocio o usuario que disponga de una impresora de etiquetas, ya pertenezcan al sector retail, sanitario o a departamentos como logística y almacén. Sin ellas, estos aparatos tecnológicos no funcionarían y afectarían tanto a las líneas de producción como a la eficiencia operativa de la compañía.

El primer paso para determinar la etiqueta para imprimir más adecuada para tu empresa es conocer las necesidades específicas, como pueden ser el tamaño, la tecnología de impresión empleada o, incluso, las circunstancias ambientales a las que vaya a estar sometida. En el catálogo de Logiscenter contamos con una amplia gama de etiquetas para imprimir, así como otros consumibles para impresoras.

¿Qué son las etiquetas para imprimir?

Las etiquetas para imprimir son un consumible de un solo uso. Son autoadhesivas, es decir, que pueden adherirse con facilidad a superficies como cajas, estanterías, envases de vidrio, etc. Pueden presentarse en rollos y zigzag. El objetivo de las etiquetas es identificar y recoger información relacionada con el objeto o lugar donde estén pegadas.

El material adhesivo, por lo general, es blanco, para garantizar una excelente calidad de impresión.

Tipos de etiquetas para imprimir

En Logiscenter diferenciamos entre muchos tipos de etiquetas para imprimir. Hay diversas características que permiten clasificar las etiquetas. Podemos dividirlas según la tecnología de impresión que soportan, el material del que están hechas, el tamaño de la etiqueta o la tecnología que utilizan para guardar la información, entre otros.

Veamos las características de cada tipo de etiquetas para imprimir:

Según la tecnología de impresión

Las etiquetas más utilizadas son las térmicas. Pueden ser incorporadas en sistemas de impresión térmica directa o de transferencia térmica.

En el caso de las etiquetas de impresión térmica directa, el material con el que están fabricadas es termosensible, es decir, reacciona al calor oscureciéndose para lograr la impresión de datos y/o imágenes que transfiere el cabezal térmico. Un inconveniente es que este papel también es sensible a la luz solar, por lo que se desaconseja su uso si va a estar en exteriores, limitándose a etiquetar productos que sean almacenados en interiores. También es recomendable que eviten el contacto con líquidos o humedad. Su duración de vida en zonas interiores es de un año, aproximadamente.

Por otro lado, las etiquetas para impresión de transferencia térmica no son termosensibles y necesitan que se utilice un ribbon para imprimir sobre ellas. El ribbon pasa entre el cabezal térmico y la etiqueta, para que el calor provocado por el cabezal térmico libere la tinta de la cinta y se fije a la etiqueta. Este tipo de etiquetas son más resistentes y tienen un mayor tiempo de vida.

Ambas etiquetas están disponibles para imprimir en monocolor (negro, por lo general) o a color, aunque la primera opción se presenta algo más económica frente a la segunda.

Para otras impresoras, como las matriciales o de inyección, también existen las etiquetas adecuadas y diseñadas especialmente para lograr los mejores acabados con sus métodos de impresión.

Según su sistema identificativo

Las etiquetas pueden trabajar con diferentes sistemas identificativos. El más popular es el código de barras, que forma parte del diseño de impresión. Cada empresa puede utilizar un código unidimensional o bidimensional, dependiendo de sus requerimientos. Por ejemplo, una tienda minorista puede organizarse con códigos de barras EAN, ya que sus artículos no recogen tanta información, pero una empresa de envíos por correo suele emplear un código bidimensional que incluye mayor cantidad de datos.

A veces una compañía necesita mayor seguridad para guardar la información de la etiqueta o una opción que le permite leer las etiquetas sin contacto directo ni visual. En este caso, la solución es optar por etiquetas RFID (Radio Frequency Identification o identificación por radiofrecuencia, en español). Su finalidad es la misma que la de los códigos de barras, pero más compleja y sofisticada. La información está recogida en un chip que emite ondas de radio para comunicar la información, que es leída por un terminal receptor.

Según el material

Las etiquetas para imprimir son muy versátiles y admiten una gran cantidad de materiales diferentes desde los que partir. Por lo general, diferenciamos entre etiquetas de papel y sintéticas. Las primeras son las más utilizadas debido a su bajo coste, mientras que las segundas cuentan con un precio más elevado y algunas ventajas, como mayor durabilidad o una presentación más elegante.

Entre las sintéticas podemos encontrar de tela (poliéster o poliamida) o de plástico (polietileno o polipropileno), por ejemplo. También pueden variar otras características, como que sean de vinilo brillante, mate, etc.

Según su tamaño

Hay más características por las que diferenciar las etiquetas para imprimir. Un detalle importante es el tamaño de la etiqueta. Las medidas más comunes de las etiquetas de inventarios o garantías son 24x12 o 50x20 mm. Las etiquetas de los envíos son más grandes, de 100x100 o 100x150 mm, por lo general. En las etiquetas para los artículos, las medidas dependen de la cantidad de información necesaria y son comúnmente de 100x80 o 100x60 mm. Las etiquetas para los precios son muy comunes y las medidas que suelen utilizarse son de 26x12 o 26x16 mm. Las medidas de las etiquetas para palés varían de tamaño en función de la cantidad de información que quiera incluir; el más extendido es de 148x210 mm. La medida de las etiquetas para componentes electrónicos puede variar según la cantidad de información que quiera incluirse en ella y el tamaño del producto; las más comunes son las de 70x30 y 50x20 mm.

El diámetro del canuto interior del rollo también puede variar. Los rollos de etiquetas para impresoras grandes utilizan un canuto interior de 76 milímetros de diámetro, mientras que los de impresoras pequeñas usan uno de 25 mm y los de impresoras portátiles utilizan uno de 19 mm.

También hay que tener en cuenta el tipo de impresora (industrial, de sobremesa, etc.), la calidad buscada o el ambiente al que va a estar expuesta la etiqueta, por particularidades como el sol o la humedad.

Usos y aplicaciones

Las etiquetas para imprimir tienen una infinidad de usos y aplicaciones. Como hemos visto, hay muchos tipos de etiquetas y cada uno está diseñado con unas características determinadas que lo hacen adecuado para un fin concreto.

Las etiquetas de impresoras de transferencia térmica están diseñadas para un uso industrial y son perfectas para etiquetados de larga duración, como los códigos de barras. En cambio, las etiquetas para impresoras térmicas directas son menos duraderas, ya que son sensibles a la luz solar y al contacto con líquidos o humedad. Están recomendadas para etiquetar productos que vayan a ser almacenados en interiores.

Por otro lado, si tenemos en cuenta el material de la etiqueta, las de papel cumplen los requisitos de una gran variedad de aplicaciones que no requieren durabilidad frente a productos químicos o la abrasión. Podemos encontrarlas en el etiquetado de productos alimentarios, por ejemplo, y está muy presente en el sector retail. También hay etiquetas de papel que presentan adhesivos especializados para casos específicos, tales como el etiquetado de superficies difíciles (curvas, rugosas, etc.), o cuando se tenga que quitar o cambiar la etiqueta, como en aplicaciones del sector sanitario.

Las etiquetas sintéticas ofrecen una legibilidad duradera de impresión y códigos de barras debido a su resistencia a la abrasión, a la humedad y a los productos químicos. Es decir, suelen utilizarse cuando las de papel no satisfacen las necesidades de su negocio, como las que están en cámaras de frío. Hay algunas más especializadas que presentan caras externas y adhesivos únicos. Las características de este consumible incluyen evidenciar manipulaciones, resistencia a las temperaturas extremas y a las superficies mojadas, capacidad para disipar la electricidad estática, escaneado a larga distancia y muchas más.

Principales fabricantes de etiquetas para imprimir

En Logiscenter trabajamos con las mejores marcas de etiquetas para imprimir del mercado. Algunas de las más conocidas son Zebra, Honeywell, Epson, Star Micronics, TSC o Datamax, aunque puede encontrar muchas más en nuestro amplio catálogo.

Si sigue teniendo dificultades para escoger la etiqueta para imprimir adecuada o tiene preguntas adicionales, llame a nuestros expertos, estaremos encantados de ayudarle.

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