El control horario de empleados es una práctica compleja de llevar a cabo en una sociedad como la nuestra. Siempre existirá la "eterna pelea" entre el gestor que intenta máximizar sus recursos humanos y los propios recursos humanos o trabajadores que se sienten vigilados en exceso, lo que puede provocar un menor rendimiento en contra de lo que busca el gestor.

Hay que desmitificar la idea del control de  presencia como un método de vigilancia de los trabajadores.

El control de presencia viene importado del mercado anglosajón. En estos mercados la implantación de este tipo de sistemas no se ha llevado a cabo para tener un mayor control sobre el trabajador sino para facilitar el trabajo de los responsables de recursos humanos (gestión de vacaciones, horás extras, etc) así como para que los empleados tengan certeza de que trabajan lo que han estipulado por contrato y puedan controlar las horas extras que trabajan.

El control de presencia se realiza mediante fichajes en términales que contienen los datos de los empleados y sus tipologías de horarios y que recogen los distintos marcajes para posteriormente procesar y gestionar estos datos según las necesidades de cada empresa y trabajador.

Dentro del control de presencia nos encontramos con distintas tecnologías a la hora de realizar los marcajes o fichajes ( RFID , biometría , teclado numérico, a través de acceso web, etc).