Una mujer leyendo un código de barras de un paquete con un ordenador portátil detrás

Los códigos de barras están presentes en nuestro día a día. Podemos encontrar este sistema, que permite codificar números y letras mediante una imagen, en diversos formatos que codifican de diferentes formas. Cada uno de ellos está pensado para cumplir un cometido específico, en función de la información que recojan. De esta forma, podemos encontrar dos grandes grupos: códigos unidimensionales y códigos bidimensionales. Pueden recoger, además, una mayor o menor información dependiendo del tipo.

Esta vez vamos a explicar cómo saber si un código de barras es falso, concretamente el código EAN (European Article Number). El EAN o IAN (International Article Number) es uno de los más usados, ya que podemos verlo en los productos que se venden en las tiendas. Son utilizados para identificar los artículos. El código EAN-13 está extendido en Europa y casi todo el mundo, excepto Estados Unidos y Canadá, donde se utiliza el UPC (Universal Product Code).

Certificar códigos de barras


El código EAN está homologado siguiendo los estándares GS1. Así, permiten que cualquiera pueda leer un código de barras, ya que crea un “lenguaje común” para los fabricantes y distribuidores internacionales. Estos estándares identifican los artículos, los capturan en una imagen formada por el código de barras y permiten estructurar los intercambios de información.

Antes de comercializar un producto identificado con un código EAN, este debe adquirirse. En España, para conseguir los códigos EAN certificados, hay que acudir a la Asociación de Fabricantes y Distribuidores (AECOC).

Detectar un código EAN falso rápidamente…


En ocasiones, podemos estar ante un código de barras EAN falso sin saberlo. Ya sea por un error o un fraude, es posible que llegue a nuestras manos porque sea adquirido o ya esté impreso en el producto. Sea cual sea el motivo, hay que evitar comercializar con códigos EAN falsos, pues puede generar problemas.

Modelo de un código de barras EAN

Si al utilizar un lector o escáner no se puede descifrar el código, estaremos, sin duda, ante un error. Otra opción es que, al leer las líneas blancas y negras del código, el número no coincida con la cifra que hay debajo. Estos dos casos son los más sencillos de detectar.

… o uno más elaborado


Descifrar un código de barras EAN es muy sencillo: solo hay que conocer la posición de los números, y estos nos darán todos los detalles. Las dos primeras cifras indican el país de origen, mientras que las cinco siguientes corresponden al identificador de la compañía que ha fabricado el producto. Los que están colocados entre la octava y duodécima posición pertenecen al artículo en concreto.

Por último, el código de barras termina con un dígito de control, que sirve para corroborar que el código es correcto. Para obtenerlo, hay que sumar los números de las posiciones impares, multiplicar el resultado por tres y sumar los dígitos de las posiciones pares. Después de esto, redondeamos el resultado a la siguiente decena superior y el dígito de control será la cantidad que hemos necesitado para alcanzar el redondeo. Es decir, si el resultado fuese diferente del dígito de control, estaríamos ante un código EAN falso.

Como última opción para verificar la veracidad del código, podemos ingresar el número completo en el buscador de GS1 y comprobar que la información coincide.

Si todavía tienes dudas sobre los códigos de barras, ponte en contacto con el equipo técnico de Logiscenter y ellos te ayudarán en todo lo que necesites.